Resulta evidente que el hecho de desplazarse para comenzar de nuevo en otro lugar, abandonando la vida anterior, el entorno social de referencia y las raíces más o menos profundas que dejemos atrás, implica un trabajo arduo y constante de adaptación que añadir a la tarea cotidiana de subsistir.
Desde la propia experiencia, sabemos que llegar a un sitio nuevo, sin conocer muchas veces ni la lengua, y tener que "buscarse la vida" no resulta una tarea fácil, por lo que cualquier tipo de apoyo resulta bien recibido.
En todo caso, la vida como desplazado o desplazada conlleva toda una serie de circunstancias específicas y dificultades, mayores cuanto peores son las condiciones de esa emigración y mayor la pobreza de quién se ve forzado o forzada a emigrar.
En este sentido, en Codenaf desarrollarmos diferentes tareas para ayudar a la comunidad inmigrante:

